«Por Poco me Persuades»Por Phillip Gray, La Verdad Para el Mundo Para el presente estudio, nos indagaremos en el significado de la frase declarado por el Rey Agripa al apóstol Pablo en Hechos 26:29, «por poco me persuades a ser cristiano.» Para entender el contexto de esta declaración sorprendente por el rey, tenemos que recordar que el apóstol había sido arrestado en Jerusalén después de su tercera jornada misionera. Estuvo encarcelado en Cesarea donde iba a quedarse por dos años. Pablo había hecho una defensa ante el gobernador Félix, quien se espantó aunque no obedeció. Luego, hizo otra defensa ante el gobernador Festo, también sin éxito. Ahora, en Hechos 26:1 en adelante, Pablo está haciendo una nueva defensa ante el Rey Agripa el Segundo. Pablo presenta una defensa maravillosa aunque tranquila y razonable. Explica simplemente que Cristo es el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento, los cuales creyeron Agripa, y les pregunta a los que fueron reunidos, «¡Que! ¿Se juzga entre vosotros cosa increíble que Dios resucite a los muertos?» (Hechos 26:8) Pablo sigue demostrando además como los eventos alrededor de la muerte y la resurrección de Jesús de Nazaret estuvieron de acuerdo con las profecías concerniente al Mesías esperado. Entonces, hace aplicación la lección para el rey y le pregunta directamente, «¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees» (Hechos 26:27) «Entonces, Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano. Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o por mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy, excepto estas cadenas! (Hechos 26:28-29) Esta frase, «por poco me persuades a ser cristiano» es evidencia que Agripa supo la intención de Pablo de convertirle a Cristo. Es posible que se sintió hasta cierto punto la fuerza del argumento para el cristianismo que Pablo acaba de presentar, y que casi estuvo convencido. Pero, es probable que Agripa se burlaba un poco por el esfuerzo de Pablo para convencerle y quizo hacer un chiste de la cosa, diciendo «por poco me convences de que me haga cristiano» (según la versión Dios Habla Hoy). Sea lo que sea el motivo, la frase nos recuerda que hay personas que, al oír el evangelio, se sienten casi convencidos, aunque como Agripa no obedecen a Cristo. Después del himno, volveremos a considerar la varias clases de personas en en mundo en cuanto a su relación con el evangelio de Cristo: La respuesta de Agripa a Pablo en Hechos 26:27, «por poco me persuades a ser cristiano,» nos recuerda de las distintas clases de personas en cuanto a su relación con el evangelio. (Si Ud. desea una copia de este estudio, o si le gusta inscribirse en nuestro curso bíblico por correspondencia, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU. Repito: Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.) En primer lugar, hay muchos que son los pecadores alejados y ajenos. Esta clase de los pecadores se pone en contraste con la clase de cristianos que caen en algún delito de vez en cuando, como en 1 Juan 2:1. El apóstol escribe en Efesios 2:12, «En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.» ¡Qué triste esa descripción! una descripción de la mayoría de las personas viviendo hoy día. Cristo dijo en Mateo 7:13 al 14 que muchos están en el camino espacioso que lleva a la perdición, y que pocos son los que hallan la vida. La mayoría no conocen la identidad del Dios verdadero tampoco entienden la voluntad de su único hijo, Jesucristo. Pablo advierte en 2 Tesalonicenses 1:7-9: «y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluídos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder.» Para comprender el significado de tales textos, hay que considerar las teorías de algunos supuestos cristianos que han negado que los incrédulos al fin y al cabo van a ser perdidos. Por ejemplo, muchos en el mundo de habla inglés han oído del doctor John Hick, un teólogo famoso que ha escrito muchos libros eruditos. Una vez en su vida, el profesor Hick era de la rama del cristianismo conservador. Más tarde, se convirtió en pluralista, proponiendo que en cualquier religión y bajo cualquier circunstancia, aún aparte del conocimiento del Dios verdadero y aparte de la fe explícita en Jesucristo, uno puede ser salvo. Su doctrina del pluralismo religioso es una consolación para muchos de los liberalistas en la iglesia hoy día, pero es terriblemente malorientada y engañadoraes decir, es falsa. Romanos 3:23 dice, «por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.» Romanos 6:23 dice, «porque la paga del pecado es la muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.» Sin Cristo, la mayoría de la humanidad va a morir eternamente. Cristo mismo dijo en Juan 8:24, «Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.» Entonces, el universalismo es falso y el pluralismo es antibíblico. Solo por la fe activa en Cristo puede uno vivir. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.) En segundo lugar, la declaración de Agripa en Hechos 26:27, «por poco me persuades a ser cristiano,» nos recuerda que hay personas casi persuadidas, casi convencidas. Es triste que algunos piensan que al nacer en una cultura cristiana uno es así cristiano. La biblia no enseña tal idea. Otros creen que uno que simplemente se siente en favor de la religión de Cristo comparada a cualquier otra religión es cristiano. Aún otros creen que todo aquel que practica la moralidad de Cristo es critiano. Pero no es así. Es cierto que en cualquier país se encuentran a las personas muy sinceras y muy buenas en cuanto a la ética. Pero, se exige más para hacerse cristiano. Cristo le dijo a cierto escriba sincero y sabio en Marcos 12:34, «no estás lejos del reino de Dios.» Hoy día, hay muchos que no están lejos del reino de Dios, pero al mismo tiempo no están en el reino tampoco, donde se encuentra la salvación del alma. Es posible que Ud. mismo sea una persona así, no lejos del reino de Dios, muy sincera, y muy interesada en las cosas espirituales. Pero, eso en sí no es suficiente. Si Ud. muere casi convencido a obedecer el evangelio, a todos modos va a morir en sus pecados. La tercera clase de las personas son los cristianos de veras, los que han sido persuadidos y han obedecido. Uno tiene que creer en Cristo (Romanos 10:9,10), y estar arrepentido en su corazón (Hechos 17:30,31). Uno tiene que confesar el dulce nombre de Cristo (Mateo 10:31,32), y ser inmersionado en agua para perdón de los pecados (Hechos 2:38). Solo aquellos que cumplen estos pasos del evangelio tienen la esperanza de la vida eterna, solo aquellos tienen el derechos de ser llamados «cristianos.» Es por la fe y la obediencia que uno nace de nuevo. Cristo dijo en Juan 3:3: «De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.» Entonces, más vale no haber nacido, que haber nacido solo una vez. Tenemos que estar nacidos dos vecesnacidos de nuevopara ser salvos, y eso es del agua y del Espíritu (Juan 3:5). Hay otra clase de personas en cuanto a su relación al evangelioalgunos han sido cristianos pero ahora no siguen fieles. Es posible caerse de la gracia (Gálatas 5:4). Tales personas tienen que volver a Cristo, arrepentidas de sus pecados, y confesándolos (Hechos 8:22). No seas tú como Agripa en Hechos 26 que estuvo casi convencido, o que por lo menos supo que Pablo le estaba tratando de convencer pero que no hizo caso del evangelio. Tienes que obedecer hoy mismo. Gracia, y hasta la próxima. |