«La Vida Cristiana: ¿Qué es Diferente?»

Por Phillip Gray

¿Qué es diferente cuando uno se convierte en cristiano? Claro que para algunos, hay poco o a veces ningún cambio. Profesan aceptar a Cristo pero no viven en ninguna manera distinta. Bíblicamente, el cristiano es un tipo de persona única en el mundo. Es diferente del mundano, aquella persona que todavía vive en sus pecados. En 1 Tesalonicenses 1:7-9, tenemos una descripción apta de los cambios que generalmente siguen en la vida del cristiano. Después del himno, pienso exponer el texto y aplicar sus principios básicos a nuestras circunstancias hoy día:

¿Qué es diferente en la vida del cristiano? Si Ud., estimado oyente, todavía no es cristiano de veras, si no ha entregado su vida por completo a Jesucrito por la plena fe y obediencia, ¿qué será la diferencia entre Ud. ahora mismo y Ud. en aquel tiempo futuro cuando lo hace? 1 Tesalonicenses 1:9,10 describe el cambio en las vidas de aquellas personas que también deben de ser característico de nosotros hoy día. El texto dice: «porque ellos mismos cuentan de nosotros la manera en que nos recibisteis, y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.» ¿Qué es diferente en la vida cuando uno es cristiano? En primer lugar, el texto indica que la vida cristiana es una vida cambiada. Escribió el apóstol, «os convertísteis de los ídolos a Dios.» Uno que es cristiano se ha convertido en otro tipo de persona. Ahora, no sirve a los ídolos.

Hay que notar que existen muchos tipos de ídolos todavía en nuestro mundo. Muchos sirven al ídolo del placer. Eso es el valor supremo en sus vidas. Son como los Israelitas desviados en el desierto descritos en 1 Corintios 10:7, donde Pablo escribe: «ni seáis idólatras, como algunos de ellos, según está escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.» El amor del placer, por ejemplo el placer sexual, o el placer de comer, o el placer del descanso, —lo que sea—el amor del placer es como un dios rival en la vida de muchos. Tales personas se describen en Filipenses 3:19 que dice, «el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; sólo piensan en lo terrenal.» Estimado radioescucha, ¿es su dios su vientre? ¿Piensa Ud. sólo en lo terrenal? El vientre se envejece y por fin muere, y la tierra se desvance. Pero, su alma vivirá por siempre o en el cielo o en el infierno. Quizás el amor del placer es la idolatría más común en el mundo. Hay otro tipo de idolatría también, el amor del dinero. Colosenses 3:5 describe la avaricia como la idolatría. Además, por la popularidad del neo-paganismo y la religión de la nueva era, muchos adoran a los ídolos literales. En esta corta vida aquí sobre el planeta tierra, hemos de servir sólo a Dios, el Creador. Pero, muchos sirven a la creación o a la criatura. Aquellos que son cristianos han cambiado de esta manera de vivir y han renunciado a la idolatría de cualquier índole. Los tesalonicenses fueron convertidos para ser salvos (Hechos 3:19). Uno que es cristiano es nueva criatura (2 Corintios 5:17). Es como los colosenses de Colosenses 3:7,8 donde Pablo dice que «en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas, pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.» Ahora, para la vida cristiana, es diferente. La vida cristiana es una vida cambiada. (Para el curso bíblico por correspondencia, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

En segundo lugar, de acuerdo con nuestro texto en 1 Tesalonicenses 1:9-10, la vida cristiana es una vida de servicio. Es otra diferencia entre el mundano y el cristiano. El cristiano de veras siempre sirve en las cosas del Señor. El texto dice que se habían convertido de los ídolos a Dios, «para servir al Dios vivo y verdadero.» No basta solamente dejar las cosas viejas del mundo y del pecado. Eso sí es necesario—es imprescindible—pero no es suficiente de por sí. Hay que añadir las virtudes positivas del servicio cristiano. Este mismo capítulo uno de 1 Tesalonicenses describe el servicio cristiano en los términos más específicos. El apóstol escibió en versículo 3, «acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo.» Si Ud. se convierte en un cristiano de veras, un cristiano de acuerdo con la definición bíblica, es decir, un «cristiano ni más ni menos», va a ocuparse en la obra de fe. Es de fe, porque está convencida de la realidad de las cosas invisibles que duran por siempre. El servicio cristiano es un trabajo de amor porque sinceramente busca por el bienestar de otros. No hay amor más desfiante que el amor que debemos de tener para con los mundanos, para con los enemigos de Cristo, y para con nuestros propios perseguidores, que nos impulsa a tratar de compartir la verdad del evangelio de Cristo cuanto antes. El servicio cristiano además consta de la constancia en la esperanza. Cuando Ud. se hace cristiano, o si Ud. ya es cristiano, va ver que su tiempo debe de estar ocupado constantemente en el servicio del Señor. No se debe de dejar la evangelización para el predicador, o el cuido a los pobres para el obispo, o el ánimar a los hermanos para el maestro de la escuela dominical. Hay que servir al hombre también para servir al Señor (Mateo 25:35-46). Esa declaración de acuerdo con ese texto no depende de alguna interpretación marxista o de la teología de la liberación para sostenerla. Aún aquellos cristianos que no quieren comprometerse con las ideologías materialistas pueden ver sus responsibilidades para con sus prójimos. Cada uno tiene su papel en la iglesia para desempeñar. Somos siervos de Cristo, como dijo Pablo en Romanos 1:1. Entonces, la vida cristiana es una vida del servicio. (Para el curso bíblico, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia.)

En tercer lugar, según 1 Tesalonicenses 1:9-10, la vida cristiana es una vida en espera. Para resumir su argumento, Pablo escribió que, primero, los tesalonicenses habían dejado de practicar sus pecados viejos. Segundo, comenzaron a servir a Dios. Y ahora, tres, de «esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.» Cristo prometió que iba a venir la segunda vez. En Juan 14:1-3 dijo que «voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare otro lugar, vendré otra vez….» Muchos lo esperan ahora en el año 2.000. Es posible que venga. Es posible que no. Siempre ha sido posible que viniera desde el tiempo de la apostasía de la iglesia hace más de mil y quinientos años (2 Tesaloniceses 2:3). Los Tesalonicenses no sabían precisamente cuando iba a llegar esa apostasía. Por eso, siempre esperaban. Y nosotros debemos de esperar por la segunda venida de Cristo. A pesar de la mucha especulación y las doctrinas falsas que se han difundido al respecto, la segunda venida de Cristo es una doctrina bíblica. No sabemos cuando. Cristo dijo en Marcos 13:32, «Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.» Viene como un ladrón en la noche (1 Tesalonicenses 5:2), y cuando dirán, «Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina» (v.3). Por eso, es una burla de la bíblia cuando los ministros nos dicen que han calculado cuando será el tiempo de la venida de Cristo. No pueden.

En cambio, el cristiano siempre está en espera. Tiene la esperanza que algún día la salvación viene junto con la justicia merecida para los impíos que rehusan a Dios. Entonces, 1 Tesalonicenses 1:9-10 nos muestra que la vida cristiana es una vida convertida, una vida de servicio, y una vida en espera. Pero, el primer acto en la conversión a Dios tras la fe, el arrepentimiento, y la confesión de Cristo, es el bautismo para perdón de pecados. Gracias, y hasta la próxima.

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