«El Evangelio el Poder de Dios»Por Phillip Gray, La Verdad Para el Mundo ¿Por qué ruegan, y regatean, y casi se regañan de Dios algunos religiosos? ¿Por qué le gritan, y lloran e imploran amargamente por su misericordia? Otros esperan sosegadamente por esa «luz interior,» o por esa «experiencia salvadora mística.» Aún otros servilmente dependen de la «interpretación oficial» de la iglesia de cualquier pasaje bíblico, o apelan a la «tradición venerable.» ¿Por qué todo eso? ¿Por qué? Yo creo que el problema que todos esos tienen en común es la incredulidad hacia el poder absoluto y todo-suficiente de la palabra de Dios predicada. Tal incredulidad hacia el poder de la palabra predicada parece ser un elemento normal del ambiente de nuestra época. En cambio, se encuentra otro ambiente totalmente distinto en la bíblia misma. Por ejemplo, el apóstol Pablo escribió en Romanos 1:16: «Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.» Además, añade en Romanos 2:16, «en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.» Fíjese bien, por favor, dijo: «conforme a mi evangelio.» El evangelio es el poder de Dios para salvación¡el evangelio! Después del himno, pienso explicar cómo el evangeliouna mera série de palabras proclamadascomo puede el evangelio ser el evangelio para cambiar su condición eterna. Pablo dijo en Romanos 1:16 que el evangelio es el poder de Dios para la salvación. ¿Cómo pueden las palabras cambiar al pecador? En primer lugar, el evangelio es poderoso porque es perfecto. Santiago 1:21 dice: «Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas.» Es palabra implantada seguramente fue el evangelio como pregonado en los días de los apóstoles. La palabra «evangelio» significa «buenas nuevas,» como muchos de mis oyentes ya saben. El evangelio consta de ciertos hechos que hay que creer. Pablo escribió en 1 Corintios 15:1-4 que el grano del mensaje evangélico son dos acontecimientos: uno, Cristo murió, dos fue sepultado, y tres, fue resucitado. Esto es el bosquejo más ámplio del evangelio. Además, el evangelio consta de algunos mandamientos para obedecer. A veces, cuando se predica que es necesario «obedecer el evangelio,» algunos líderes de ciertas denominaciones se burlan de esa frase, y tratan de ridiculazarla, negando que sea posible de obedecer el evangelio. Alegan que uno solamente puede creer al evangelio, pero no obedecerl al evangelio. Pero, a pesar de sus burlas, la bíblia afirma que se puede obedecer el evangelio. Pablo escribió en Romanos 10:16: «Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, quién ha creído a nuestro anuncio?» También dice en 2 Tesalonicenses 1:8 que Cristo dará retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo.» Y Pedro preguntó en 1 Pedro 4:17: «¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?» Por lo tanto, es cierto que se puede y que se debe de obedecer al evangelio. La idea al contrario viene de la falsa doctrina de la salvación por la fe solamente. La bíblia no enseña la salvación por la fe solamente, sino por la fe y la obediencia al evangelio. (Para inscribirse en nuestro curso bíblico por correspondencia, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.) Otra cosa: el evangelio consta de promesas para esperar. Colosenses 1:23 habla de «la esperanza del evangelio que habéis oído.» Efesios 3:6 asimismo habla de «la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.» Y claro que el mensaje del evangelio, las buenas nuevas de la salvación por Cristo, conlleva ímplicitamente las advertencias de la ira venidera. Romanos 2:16 dice «que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.» Entonces, el evangelio será la norma o la regla por la cual seremos juzgados al fin de nuestras vidas. Hoy día, los apóstoles están muertos. Sin embargo, el mensaje de los apóstoles, el evangelio, se encuentra en los 27 libros del Nuevo Testamento. En 1 Corintios 13:10, Pablo enseñó que «mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará.» En el contexto, lo que se en parte se refiere a los dones de las profecías, las lenguas, y la ciencia (versículo 8). El evangelio del Nuevo Testamento es perfecto porque es toda la revelación que hubiéramos que recibir, como la fe una vez dada a los santos (Judas 3). Eso es porque las iglesias de Cristo tienen el lema, «donde la bíblia habla, hablamos; y donde la bíblia guarda silencio, callamos.» Eso es de respetar la autoridad perfecta, o sea completa, del evangelio. (Escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.) En segundo lugar, el evangelio es poderoso«porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego» (Romanos 1:16). «Poder» se traduce dunamis, palabra griega de la cual se deriva la palabra «dinamita» en el castellano moderno. Puesto que el evangelio es el poder de Dios, no se necesita otro poder añadido, como por ejemplo el concepto de la iluminación supersticiosa del Espíritu Santo en el corazón. El Espírit ya ha hablado. ¿Dónde? En el evangelio, el mensaje dado y confirmado por el Espíritu (Juan 14:26; Hebreos 2:3-4). Pablo dijo claramente en Romanos 10:17: «Así que la fe viene por el oir, y el oir por la palabra de Dios.» (Escriba : La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.) En tercer lugar, el evangelio no solo es perfecto, y poderoso, sino es también permanente. Mateo 24:35 registra a Cristo diciendo: «El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.» Pedro escribio en 1 Pedro 1:24-25: «Porque toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; Mas la palabra del Señor permanece para siempre. Y esta es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada.» Los imperios ascenden y descenden, aún el mismo cosmos queda en un estado constante de cambios, mas el evangelio queda lo mismo hoy y mañana como de ayer. En su esencia, la raza humana no ha cambiado tanto a través de los siglos. Somos los pecadores como de antes (Romanos 3:23). Merecemos el castigo como de antes (Romanos 6:23). Satanás, nuestro enemigo, no ha cambiado (1 Pedro 5:8todavía anda aldrededor buscando a quien devorar). Por tanto, el remedio para el pecado no ha cambiado. Es lo mismo hoy que fue en el primer siglo, y que será hasta el fin del mundoel evangelio de Jesucristo. Bueno, si el evangelio es el poder de Dios para salvación, ¿por qué no ha cambiado a todos todavía? La primera respuesta es que no lo hemos proclamado todavía a todo el mundo en nuestra generación. La segunda respuesta es que el evangelio no es poder para coaxionar sino para convencer. Respeta el libre albedrío del hombre. Por tanto, no es el defecto en el evangelio cuando no obedecen, sino en los hombres. ¿Ha obedecido Ud. al evangelio por su fe? Enseña que hay que creer en Cristo (Juan 8:24, porque si no creemos en su identidad y deidad, moriremos en nuestros pecados). Hay que arrepentirse de sus pecados (Hechos 17:30,31). No podemos seguir viviendo en ellos. Hay que confesar a Cristo con la boca (Romanos 10:9,10). Y por fin, hay que ser bautizadosumergidoen agua para perdón de los pecados (Hechos 2:38). Cristo declaró: «El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado» (Marcos 16:16). Le urgo obedecer el evangelio hoy día, buscando a un predicador de la iglesia de Cristo de ayudarle en su obediencia, o aún cualquier otro que le permitiría hacerlo por el motivo y la razón bíblica. Gracias, y hasta la próxima. |