«El Libro de Daniel: Parte Trece»

Por Phillip Gray, La Verdad Para el Mundo

La presente es la última lección en una série de estudios sobre el libro de Daniel en el Antiguo Testamento. Esta vez, vamos a considerar algunos de los contenidos de los capítulos once y doce, y varios de los principios básicos del libro entero. La dificultad tiene que ver con el corto tiempo para leer estos versículos y hacer los comentarios apropiados. Pero, por lo menos podemos presentar un panorama de sus enseñanzas y demostrar la relevancia que tienen para nosotros hoy día. Antes del estudio, nuestro himno:

Hay que entender algo del trasfondo en Daniel capítulos 11 y 12. Daniel había estado en Babilonia por muchos años, llevado ahí originalmente como cautivo de Judá teniendo no más de 18 años de edad. Presenció el cambio del gobierno cuando los Medos y Persas conquistaron a los babilonios. Ahora, los persas ya están reinando, y Daniel tiene casi noventa años de edad. Daniel es nombrado para servir en ese gobierno también. Se había quedado en babilonia por todos los 70 años del cautiverio de los judíos.

Daniel 11:1 dice: «Y yo mismo, en el año primero de Darío el medo, estuve para animarlo y fortalecerlo.» Darío había rescatado a los judíos cautivados en babilonia al conquistar el reino. Entonces, un motivo de Daniel fue de animarlo y fortalecerlo en su propósito de soltar a los judíos. A lo mejor, esa decisión había provocado alguna oposición. Por lo tanto, Daniel estuvo para animar y fortalecer sus planes.

Lo hizo al relatar una série de eventos que iban a surgir en el futuro desde el punto de vista de Darío y Daniel. Lo que tenemos aquí es la profecía más detallada y más asombrosa de toda la bíblia. Daniel 11:2 dice: «y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos ellos; y al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.» Daniel 11: 3-4 continúa, diciendo: «Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad. Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.» De acuerdo con la historia conocida, la profecía de Daniel 11:2-3 evidentemente tuvo que ver con Jerjes el rey de Persia, el más rico de todos. Jerjes hizo un intento para derrumbar a Grecia, pero fracasó miserablemente. De hecho, su ataque provocó a los griegos, de los cuales surgieron Felipe de Macedonia y su hijo famoso, Alejandro Magno. Entonces, Daniel 11:1-4 tiene que ver con Jerjes, rey de Persia, y Alejandro Magno y su ejército griego que más tarde conquistó a los persas y al mundo conocido. (Para una copia de este estudio, puede dirigirse a www.unity-in-christ.org y revisar los «materiales en español.» Además, para inscribirse en nuestro curso bíblico por correspondencia, escriba a: La Verdad Para el Mundo, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180 EE.UU.; repito, Apartado 515, Villa Rica, Georgia, 30180.)

Después de la muerte de Alejandro Magno, su reino fue dividio entre sus generales, como pronosticado en versículo 4, «pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.» En Daniel 11:10-17, la profecía predice la venida de la dinastía de uno de los generales de Alejando, Tolomeo en Egipto, y de la dinastía de otro, Seleuco en Siria. Hay que recordar que Siria queda al norte de la tierra gloriosa, es decir, la tierra de los judíos, y Egipto queda al sur. Por lo tanto, esta sección de la profecía habla de los conflictos que iban a surgir entre esos dos reinos y los problemas causados para los judíos que fueron cogidos en medio.

Daniel 11:18-20 predice el esfuerzo sin éxito de Antíoco de hacer guerra con Roma. Fue derrotado, y tuvo que sufragar los gastos de la guerra. Daniel 11:20 habla del cobrador de tributos. Eso fue Seleuco Filópater, el hijo de Antíoco.

Daniel 11:21 predice la ascensión de Antíoco el cuarto, conocido como Epífanes, aquí llamado «el hombre despreciable.» El texto predice sus abominaciones contra la tierra gloriosa, es decir, contra los judíos, en el período que nosotros conocemos del período entre los dos testamentos.

Algunos eruditos creen que Daniel 11:31 marca un cambio en el narrativo donde se habla de los romanos que iban a surgir aún más tarde en el tiempo de Cristo para pelear contra los judíos. Otros creen que la profecía aquí tiene un sentido doble, es decir, que habla de ambos Antíoco Epífanes y los romanos, utilizando el lenguaje semejante. Eso es una posibilidad. Pero, estimado oyente, tenemos que tener mucho cuidado con aquellas teorías que siempre buscan por los supuestos sentidos múltiples del texto. Tales inventos alegan que Daniel 11 predice la historia del mundo en el intervalo después del tiempo de Cristo hasta nuestro tiempo, hasta diciendo algunos que predice cuando será el fin del mundo. Esto no puede ser puesto que Cristo dijo en Marcos 13:32, «pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.» Daniel 11:40 al capítulo 12:4 evidentamente es un resumen en general de la série de eventos relatados en antes, sumando lo que iba a pasar antes del tiempo del fin.

Daniel capítulo 12 contiene algunos dichos oscuros y difíciles de entender. Versículos uno al dos dicen: «En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo; y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro, y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.» Después de la larga profecía de todos las aflicciones causadas por el conflicto entre Siria y Egipto en la tierra de los judíos, ahora el profeta mira hacia el futuro más remoto para sacar algunas palabras de ánimo y consolación. Es posible que Miguel aquí es literalmente el mismo Miguel, el arcángel, mencionado en Daniel 10:21. Por la providencia de Dios, los ángeles han estado involucrados en los asuntos de los hombres. Entonces, Daniel 12:1-3 puede ser predicción del papel providencial de Miguel, de los ángeles, en la salvación que al fin y al cabo vino por Jesucristo. Aunque Cristo no es identificado con Miguel, Miguel puede prefigurar a Cristo y su obra salvadora.

Cuando llegamos a Daniel 12:5-13, tenemos la terminación del libro y más predicciones específicas del tiempo, tiempos, y la mitad de los tiempos. Eso es el período de esas maravillas. El tiempo desde que se quitó el sacrificio hasta la abominación desoladora iba a ser 1,290 días. Esto puede tener dos sentidos: uno para el tiempo de Antíoco en el segundo siglo antes de Cristo, y el otro a Tito Vespasiano que derrotó a Jerusalén en 70 d.C.

En el libro de Daniel, vemos la providencia de Dios a favor de su pueblo. Además, Daniel 12:1-2 menciona la resurrección de ambos los justos y los injustos, igual que enseñan Juan 5:28-29 y Hechos 24:15. Algunos han opinado que Daniel 12:1-2 tiene una referencia doble: primero, de levantar a las tropas bajo los Macabeos, y segundo, del juicio final. Sea lo que sea, la bíblia enseña claramente en muchos textos que viene el día de juicio (2 Corintios 5:10). ¿Está Ud. listo? Prepárese ahora mismo por creer en Cristo, arrepentirse de sus pecados, confesar a Cristo, y ser bautizado para perdón de los pecados. Gracias, y hasta la próxima.